UTOPÍAS CON MELANCOLÍA

UN PEQUEÑO LUGAR PARA SUBLIMAR, PROYECTAR Y TRANSFORMAR TODAS AQUELLAS PALABRAS EN SENTIMIENTOS Y EMOCIONES INIMAGINABLES TENIENDO COMO PRINCIPAL COMPLICE AL INCONSCIENTE

Deseo decir adiós...
No sé como...
Al parecer tú ya lo hiciste...
Esa no es la forma...

Hoy es un dia mas que no te veo
ya han pasado dos dias
desde la ultima ves que salimos
cada hora y cada minuto sin ti se me hacen enternos.

Hace unos dias resivi muchos regalos
claro era mi cumpleaños
pero...uvo uno muy especial
el cual nunca me imagine resivir
mucho menos di ti...

Me puse a pensar......
no pude dormir
yo esperaba ese momento
desde el primer dia q te vi
eras como algo imposible para mi.

Hoy me doy cuenta que.....
valio la pena la espera
valio la pena esas salidas
valio la pena esperar y espera tu llegada.

Ahora lo se
en estos dias de aburrimiento
me hace falta tu presencia
no se que hacer me acuesto
prendo la pc
escucho musica
veo la tele
pero ninguna de estas cosas
logra distraer mi pensamiento
el cual al cerrar mis ojos
te ve
sonriendome y diciendo
TE QUIERO...............



El destino fue el culpable de que se conocieran…

Siendo dos personas tan distintas él se empezó a interesarse en ella. Dudaba un poco en acercarse pues no hace mucho tiempo le había dicho adiós a un amor. Ella después de tantos baches en el amor empezaba a ilusionarse y creer en lo imposible.
En una larga parada en un lugar inmensamente conocido por él y muy poco explorado por ella, se conocieron. En un principio ella estaba escéptica en quedarse, pero tomo la decisión de prolongar su estancia después de una charla que tuvieron.
Pasó el tiempo acompañado de la convivencia y las largas pláticas. Existieron inmensas pláticas. Cada una con algo distinto que discutir, y al final de ellas él sabía que quería compartir todo con ella. Se acercó poco a poco, se interesó por sus gustos, sus amigos, su familia, sus manías, sus fantasías, de su vida, ella dejo que la conociera, con la debida prudencia que la caracterizaba. Más tarde él adoptó por expresarle todos los sentimientos que le había generado.

“La vida le había puesto una prueba”, pensó ella, pues se sentía confundida. Los sentimientos de ella se enfocaban a otra parte y no quería alejarse de él, por ello eligió dejar la respuesta al aire durante mucho tiempo.

Los meses pasaron y el interés por ella creció. Ella se quería acercar, pero la convivencia diaria pudo más. Y con pocas palabras junto un gran sentimiento de desilusión por explicarle que no podían estar juntos, ella tomo un rumbo. Él sin que ella se percatara, camino a su lado; ella se dio cuenta que contaba con él después de unas caídas, donde le ayudó a levantarse, pues no era fácil seguir adelante. Él no perdía la esperanza de que algún día ella lo dejara tomarla de la mano y así poder estar juntos.

Después de dos años, las cosas no cambiaron tanto, él seguía caminando con ella, con la esperanza y una respuesta volando; pero el tiempo no pasa en vano, así que aprovecharon para conocerse más.
El dolor se instaló en el corazón de ella por una desilusión. Él sólo le toco ser espectador y aplaudir en el momento de cada titubeo por caerse. A él aun lo perseguían algunos fantasmas de su relación pasada.

“Todo es un caos” dijo ella. Pues las cosas no están bien entre ellos. Así que se alejó. Él se cansó de caminar y se quedó sentado solo; ahí encontró a alguien que le hizo analizar los hechos y tras ello tomó otro rumbo alejado de ella; cuando él se paraba de descansar ella se regresó a buscarlo y le pregunto por qué ya no iba a su lado, él le contestó amablemente que ya se había cansado y que iba a tomar otro camino y que tal vez se encontrarían, pero no sería igual.
Ella sigue sorprendida, pero hay que seguir adelante; ella no puede estancar ni poner trabas en el camino de alguien que la conoce y la entiende más de lo que nadie se puede imaginar.

La vida sigue, todo cambia. Nada puede interrumpir el camino, y menos alguien como ella. Ella que quiere acceder a situaciones que no son de una amiga.

Ella sabe que él siempre la apoyará, sólo espera no perder las esperanzas y dejar de creer en él, pues sabe que una amistad como la de él es irremplazable.

Hoy se encontraron, las cosas fueron distintas, él parece que camina pero hacía un rumbo errado, ella ha encontrado la felicidad en relaciones efímeras.

Sus caminos hasta el día de hoy no han encontrado una convergencia, los sueños de estar juntos terminaron, ahora, caminaran con los ojos vendados por un amor y una amistad trunca






Un poco cansada, queriendo ir a casa y tras dar clases de moral para dejar en claro que existimos mortales casi perfectos, caminé con aquella mujercita con cabello rubio y sensible, aquella chica que comparto sueños, esperanza, pero sobre todo confianza; ella es las pocas personas en el mundo que tienen un pedacito de mi corazón. No avanzamos mucho, cuando insistentemente preguntó por aquel amor, sin dudas y con la confianza que él recuperó hace pocas semanas, contesté y le dije lo que sabía: "fue al partido, y tal vez a esta hora, ya este en su casa, no sé, tal vez fue a cotorrear un rato", lo dije casi riéndome, sin preocuparme, pero ella siguió preguntándome si estaba segura, obviamente no, porque si nosotros estando en cuerpo, de repente los pensamientos se van fuera de la realidad, dejando sólo la materia en un espacio y tiempo y la realidad se vuelve extraña. Pero, aun así le contesté y dije: "pues eso creo". Ella sin más preámbulos, sin más preguntas me contó lo que sabía. Un nombre más entre él y el amor apareció. Nos detuvimos, pues aquellos chicos altos con los que los últimos sábados había compartido risas gritaron, ella se apresuró a terminar la historia, cuando nos alcanzaron caminamos juntos, yo atrás de ellos, porque las gotas saladas empezaron a brotar de mis ojos claros y rasgados, uno de ellos me abrazó y me dijo: "Quiero apoyarte, porque tú me has apoyado", no supe que contestar, mi güera me dijo que siguiéramos nuestro camino. Llegamos a la esquina de una calle ancha y caminamos hacía aquel café que alguna vez fuimos. Al principio no podía asimilar lo que me contaba, pero conforme caminamos, deje de esconder lo salado de la amargura, quería gritar, que ese grito ensordeciera el dolor del corazón. Sin embargo, pasando dos calles, a los lejos vi una silueta conocida, y mientras nos acercábamos, apareció el. Saludo primero a ella, a mí, me dio me abrazo y me preguntaba que pasaba, no supe que decir, estaba en shock. El silencio se hizo presente, pero se rompió cuando solicitaban a la mujercita clara, entonces, mientras ella se hacía a un lado, aproveche para relatarle a mi amor, lo que mi cabeza no trataba de entender. Nos quedamos un rato, ella decidió irse. Después de algunos silencios y abrazos, me besó y negó todo lo relatado. Caminamos porque lo esperaba su familia y amigos, durante el camino, me platicó su relato del día que pasó viviendo la pasión de aquel equipo universitario. Encontramos el lugar, nos sentamos y mientras competíamos risas con aquellas personas, que más que amigos, parecen una familia llena de alegría, él me veía, y no dejaba de mirarme, su mirada de era amor derramado en colores, yo le correspondía. Me abrazaba sutilmente. Nos teníamos que ir, porque era tarde para llegar a casa, así que tomó mis cosas y las subió a ese carro verde que al parecer ya nos conoce. Me abrazo fuertemente y dijo: "TE AMO" me beso dócilmente, y entonces el tiempo se detuvo en sus labios. Cuando me di cuenta estaba ya la esquina de la casa, me despedí de su pequeña familia, y baje con una sonrisa que él dejo en mis labios.
Ya basta de escuchar nombres que se interponen en el amor. Yo confió en ella, pero de la dudosa procedencia de la información no. Ya basta de querer hacer daño, ya no. Basta de querer disfrazar la realidad, Yo, amo aquel chico hermoso y perseverare por mantener el amor.

Muy temprano me levante, porque tuve que ir a la casa grande y llena de recuerdos, para dejar un encargo a mi hermana. Aquella madre del pequeño y latoso niño, y de la ingenua niñota. Regrese a la casa, tenía que verme bien, porque es viernes y aunque apenas va terminando la semana, sé que durante cuatro meses, será un día donde los recuerdos brotarán porque nuevamente veré aquellos ojos claros y labios rosas.
Pantalón de mezclilla, blusa rosa, tenis blancos, cabello suelto, ojos pintados, chalina, uñas pintadas, perfume, pulseras, y la mejor sonrisa, ese fue el atuendo de hoy.
Sé que ha pasado bastante tiempo desde la última vez que compartimos un salón, y un cigarro, pero aun así, sé que aun te robo una mirada, pues sigues siendo muy transparente.
Antes de llegar a aquella aula, llena de conocimiento, decidí pasar a verme en la otra realidad del espejo. Como siempre a esa hora estaba un poco lleno, no importo mucho y me pare frente aquel espejo horizontal, agarre mi cabello y lo solté, deje que se acomodara como quisiera, sonreí y salí a la realidad. Subí las escaleras del último edificio, aquel edificio que fue mi favorito durante cuatro años. Antes de entrar al salón, estaban dos chicas, eran dos chicas que vendían hipocrática entre sonrisa y ánimos. Me preguntaron sobre mi sueño que he ido forjado día y noche. Obviamente, les conté, y como lo sospeche, ellas también concluían su meta el mismo día. Mientras estábamos platicando, voltee hacía la escalera, y ahí estabas. Pantalón gris, tenis café, suéter Verde, lentes, y un caminado que decía que querías ser algo que no eres en realidad. Te dirigías hacía mí, o al menos eso quería que pasara, pero no, con prudencia como lo he hecho estos últimos años, me retire, pues ellas ahora son tus amigas.
La clase empezó, escuche tus sueños, escuchaste los míos, en ninguno de ellos nos encontramos. Pero quien ilumino mi rostro cuando conté mi sueño y se opaco esa melancolía que sentía, fue ese rostro claro, que me ama y que ha hecho que la vida se vea más hermosa (como él).
La clase continuo, y sé que volteabas a verme. Tras dos horas de alimentar el cerebro, la clase llego a su fin, salimos, tú primero, pues te estaban esperando. Yo, tarde en tomar mi camino, pero salí, y nuevamente tu mirada se dirigió hacía mí.
¿Qué pensar? tal vez el destino nos este jugando una broma.
¿Por qué después de todo apareces nuevamente? Yo, tenía planes y tú no estás, sin embargo, el sueño que empezamos un mayo del 2006, terminará en abril, y ahí, estaremos, juntos.